Terror

Cena con un muerto

Levantando aquel resto óseo del suelo con sus propias manos, profirió las siguientes palabras: “en vida habrás dado tus muy buenas mordidas, calaca fea, pues quiero que en tu muerte sea también así, te invito a cenar en mi casa mañana en la noche, verás que buena comida hace mi mujer”, y sin más arrojó aquella calavera lejos del camino.